viernes, 28 de febrero de 2014

El fantasma de Spandau

La prision de Spandau fue una de infame memoria, sirvio para encerrar a los jerarcas sobrevivientes de la Alemania Nazi, pero antes de ellos habia sido una brutal prision regular, en la que el sufrimiento, la violencia y la pena habian existido por muchos años.

La guardia de los prisioneros nazis era rotada cada cierto tiempo, turnandose tropas rusas, norteamericanas, francesas e inglesas, pronto empezaron a circular rumores y noticias en voz baja, de que algo muy desagradable sucedia en ella. sobre sombras que acechaban en la obscuridad de los pasillos, aun de dia, de voces o mas bien ecos de voces muy lejanas que se escuchaban cuando todo estaba en silencio, pero el lugar mas aterrador era la Torre 3.

La torre estaba situada en la parte mas tetrica del edificio principal, y vigilaba el acceso principal, cuando se estaba de guardia ahi, siempre se sentia una sensacion extraña, como la de ser vigilado, siempre habia dos guardias, no se si por ordenes superiores, o porque nadie queria esar solo ahi, por desgracia, a un pobre diablo le toco estar ahi sin acompañante, o por lo menos no de este mundo.

Una fria noche de invierno, estabamos platicando en la armeria, cuando se escucharon una rapida secuencia de disparos en la Torre 3, todos corrimos, con armas listas a nuestras posiciones, pero las otras torres reportaron que no habia nada, asi que fuimos a ver que habia pasado, lo primero que vimos fueron los huecos de las balas en la pared de la escalera, y al final de ella, el guardia desmayado.

Cuando volvio en si, nos dijo, aterrado, que de repente sintio una extraña prescencia a su espalda, volteo rapidamente, no vio nada, pero preparo su arma, y se acerco a la escalera, a donde se oia el sonido de pasos, llamo para que el que se acercara se identificara, pero no hubo respuesta, cuando se asomo por el cubo, vio una horrible cosa, ¡algo no humano!, segun sus propias palabras, disparo una rafaga y ya no supo mas.

Su historia no fue creida, se le hizo una Corte Marcial y el pobre termino encerrado por un par de años, sin embargo, los que habiamos estado ahi, sabiamos bien que algo merodeaba en la obscuridad, y no era el unico que habia oido el sonido de pasos en la torre, pero si fue el unico en ver algo.

En los ochentas, las historias de fantasmas en Spandau eran famosas, por lo menos entre la comunidad de militares que se hallaban en West Berlin, despues, con la desmovilizacion y la demolicion de Spandau, se acabaron, esta historia me la platico un amigo britanico, pero la oi ligeramente cambiada, de otras fuentes.

miércoles, 29 de enero de 2014

Persiguiendo al fantasma

Era una aburrida noche tropical, el calor flotaba en el humedo ambiente, la enorme Base Aerea de Clark era muy dificil de vigilar, con grandes espacios abiertos seguidos de espesa selva, mucho del terreno es inaccesible por auto, asi que o se patrullaba a caballo o a pie, un guardia o a veces dos se encargaban de la Seguridad de la zona.

Ya habia pasado la medianoche y estaba en mi segunda ronda, me localizaba en una seccion de almacenamiento de armas, cuando a lo lejos, vi bajo un poste utilitario, una figura humana, parecia estar recargada en el, por la hora y el lugar era improbable que fuera personal de la base, los unicos que podiamos estar ahi eramos el personal de Seguridad, hable por la radio al despachador y pregunte si habia alguna otra patrulla en el area, y si esta iba a pie, despues de un momento, me contestaron que solo estaba yo por ahi, entonces este deberia de ser un intruso, llame por apoyo y me dirigi hacia el poste.

Yo iba montado en un enorme caballo Quarteron, rapido y poderoso, al acercarme los suficiente, le grite al intruso que se identificara, pero este empezo a alejarse, a pie, o eso parecia, asi que hice galopar al caballo, pero en cuanto estuve a una buena distancia algo extraño parecia ocurrir, a pesar de ir a caballo, no me podia acercar, era como si corriera en un solo lugar, y la figura aunque se alejaba, parecia no correr, se veia mas como la ropa de un tendedero al aire, flotaba, por un momento pense que era el efecto de las sombras a la distancia, que siempre producen esa sensacion, llame al cuartel y mencione que estaba dando caza al intruso a 25 millas por hora, la zona era un campo de pasto abierto, pero no podia acercarme lo suficiente para lograr ver bien al intruso.

Como parte de nuestro equipo, se nos proporcionaban Bengalas de señalizacion, iluminan una zona del tamaño de una cuadra por aproximadamente 20 o 30 segundos, y nos permitian evaluar con mas certeza una situacion peligrosa y dirigirnos mejor hacia un blanco potencial, y esta era la situacion adecuada, calculo que estaba como a 100 yardas del intruso y era el momento para usarla, pero justo en el momento en que levante la mano, la figura desaparecio, por un momento, me quede estupefacto, pero reaccione de inmediato y la lance de todas formas.

Cuando la bengala ilumino todo el campo, no habia nadie, absolutamente nadie, era imposible que el intruso hubiese recorrido las 300 yardas que nos separaban de la arboleda, y el pasto no ofrecia obstaculo alguno, simplememente se habia desvanecido en el aire. Busque en vano, mientras el despachador me urgia con preguntas sobre la situacion, a lo que no atinaba a responder nada, cuando llegaron mis compañeros hicimos una busqueda pero nada surgio.

En la mañana siguiente, se hizo una investigacion mas completa, un destacamento de infanteria vino y reviso todo, no encontraron nada, pero lo mas curioso, es que solo encontraron las huellas de los caballos, ni una sola huella humana quedo marcada en el suave suelo.

Clark AFB es muy famosa por sus extraños encuentros, durante la Segunda Guerra fue lugar de violentos enfrentamientos entre japoneses, americanos y filipinos, las historias de soldados fantasmas abundaban, sobre sombras que se ven a lo lejos, de voces que parecen provenir de la nada, en particular habia una torre de vigilancia en la que los guardias oian a alguien hablarles desde las escaleras, pero al asomarse, no habia nadie, esta historia me la conto un guardia que habia estado estacionado ahi en su juventud.

domingo, 29 de diciembre de 2013

Las Chingüiñas

Era una señora que vivia sola, tenia un perro, un enorme perro guardian, que guardaba su casa contra extraños, ladrando furiosamente cuando alguien se acercaba. Era un animal fiel y la mantenia a salvo. Pero empezaron a suceder cosas raras, durante la noche, el perro empezaba a ladrar, la señora se asomaba, preocupada de algun ladron nocturno, pero no veia nada, el mismo fenomeno empezo a sucederse diario, el perro ladraba y veia hacia un espacio vacio, como si ladrara a un ser invisible, despues de lo cual, se escondia, lleno de miedo.

La señora, intrigada, intento todo, prender luces, poner fogatas, aventar cosas, pero nada funcionaba, el perro seguia ladrando a algo que ella no podia ver, hasta que finalmente, una noche, se le ocurrio ponerse la chingüiña del perro, y espero hasta que llegara la hora en que todo sucedia, y asi fue, cuando el perro empezo a ladrar, ella salio, nadie sabe lo que vio, murio de un paro cardiaco, la mañana siguiente, los vecinos encontraron su cadaver, con una mueca de espantoso horror, protegido aun por su perro.

viernes, 29 de noviembre de 2013

Manos en el volante

En la decada de los veintes habia un punto sobre una carretera al Linconshire que era objeto de numerosos y mortales accidentes automovilisticos, desde hace muchos años se han producido accidentes inexplicables, y mortales, en lo que pareceria una carretera recta y sin problemas, ante la gravedad de la situacion, se envio un equipo de Ingenieros a que revisaran el camino, y lo encontraron bien, no habia nada que explicara los accidentes.

No por lo menos, hasta que un motociclista sobrevivio a su accidente, y pudo narrar la historia, el venia ya tarde, por la noche sobre la carretera, sin mucha prisa, conduciendo con cuidado, cuando de repente vio como sobre sus manos, aparecian dos manos peludas y con garras, que tiraron violentamente el manubrio a un lado, haciendo que la motocicleta saliera del camino y se estrellase contra un arbol. Con los años hubo algunos incidentes similares y los pobladores procuraban evitar pasar por el lugar despues de obscurecer.

En los sesentas, una pareja de turistas que vagabundeaba en su remolque, encontro el lugar como muy comodo para estacionarse y pasar la noche, justo cuando llego la medianoche, oyeron ruidos en el exterior, pero no les dieron mucha importancia, pero en la madrugada, un ser intento entrar a su remolque, no lo logro, y ellos no salieron, hasta que no vieron gente en la mañana, cuando revisaron su puerta, pudieron ver la marca de garras que habian rayado la puerta.

Esta historia me la platico un amigo oriundo de la zona, cuando estabamos de guardia nocturna en Cottesmore, en esas largas noches de vela que solo se animan cuando nos poniamos a platicar de fantasmas.