miércoles, 21 de septiembre de 2011

Quemando a la Bruja

Mi hermana habia estado muy enferma, pero nadie sabia que tenia, la habiamos llevado con varios doctores y en lo unico en que estaban de acuerdo, era en la cuenta, unos decian que era una cosa, otros que era otra, pero mi hermana cada dia estaba peor, finalmente decidimos llevarla con una Curandera en Calpulalpan, cuya fama se extendia por toda la region.

Su enfermedad era muy rara, podia estar bien por muchos dias, pero el dia que su marido salia a lugares lejanos, ella enfermaba, pero siempre de sintomas diferentes, unas veces le salian extraños moretones, en otras sangraba sin control, todos decian que la ex-esposa de su marido era la culpable, muchos pensaban que era bruja.

Un dia que su marido iba a salir, decidimos llevarla a Calpulalpan, la subimos con mucho cuidado al auto de mi hermano y la llevamos a la casa de la curandera, ahi ocurrio algo, que nos llenaria de terror.

La curandera le paso un huevo, y luego unas hierbas con algun tipo de locion, tenian un fuerte olor a algo dulzon, que dejo impregnado en todo el cuerpo, cuando termino, mi hermana ya no se podia sostener en pie y cayo al piso, pero la curandera no le hizo caso, lanzo las hierbas a un brasero que tenia encendido con carbones, del humo se empezo a formar la vaga figura de una mujer, con un cuchillo en la mano, se abalanzo sobre la curandera, pero esta ya estaba preparada, tenia una antorcha en la mano y la arrojo al humo, que se prendio con una gran intensidad, en ese momento se oyo el grito de dolor de una mujer y la figura se consumio.

La curandera nos dijo que era la persona que le estaba haciendo mal a mi hermana, llenos de espanto regresamos esa tarde a la casa, cuando llegamos vi a mi cuñado preparando su maleta rapidamente, le preguntamos que estaba haciendo, su respuesta nos dejo mudos:

-Voy a Mexico, a ver a mi ex-esposa, mi hija acaba de morir, se quemo en su cocina.

-Asi que era ella, pense, y efectivamente, despues de eso mi hermana ya no estuvo nunca mas enferma, aunque la antigua familia de su esposo nunca la perdono.

Historias de brujeria a distancia eran comunes en el campo mexicano, he oido de muchas de ellas, aunque por lo que me contaban mis nanas, para que la brujeria surta efecto, deben de darle algo de comer, oler o impregnar en la piel a la victima. Por otro lado, cuando era joven, llegue a ir a comer gorditas con cafe en Buenavista, Veracruz, donde habia una curandera, y algunos de sus efectos visuales serian la envidia de muchos magos y credores de efectos de Hollywood, circulos de fuego, palomas o insectos negros se escapaban de los enfermos en las limpias. No creo que esas curaciones sean mas que efectivas formas de ayudar psicologicamente al enfermo a recuperarse, pero eran espectaculares y si sigue existiendo el lugar, recomiendo ampliamente la comida, la salsa era sabrosisima y el cafe acompañando las gorditas era riquismo.

Autor:  Sergio Antonio Tellez Morales

sábado, 6 de agosto de 2011

La Magnifica

Una de las maneras de deshacerse de los entes fantasmagoricos malvados era rezando La Magnifica, una oracion catolica que servia precisamente para ello, el origen de ella lo desconozco, y de hecho en el mundo moderno ya casi no se utiliza, no recuerdo haberla aprendido en el catecismo y de hecho fue un poco dificil de conseguir.

Las viejas consejas dicen que esta oracion se debe de rezar cuando todo lo demas falla:


Esta imagen es grande, la deje asi para que fuera facil de leer.


Autor:  Sergio Antonio Tellez Morales

lunes, 11 de julio de 2011

Terror real

Hay historias de terror que se platican en las noches de campamento, y sirven para animar las largas y aburridas guardias en el frio de la madrugada, pero hay otro tipo de historias que son de un terror mas profundo, por ser real, esta es una de ellas:

Yo era una enfermera retirada, habia pasado los ultimos años con una modesta pension y el dinero que me enviaba mi hijo desde los Estados Unidos, vivia en una vieja casa, en una vieja colonia, cerca del centro de la Ciudad de Mexico, la colonia habia sido creada en los cincuentas y los propietarios ya habian llegado a la mayoria de edad, efectivamente, era una colonia de viejitos, en la casa de junto habitaba una ancianita muy agradable y su solteron hijo cincuenton, lider de un poderoso sindicato, todos eramos amigos desde hacia decadas.

Un dia el se enfermo muy gravemente, tan gravemente, que no llego al hospital privado que solia visitar, se quedo en un hospital del gobierno, el hospital XXX, a la mañana siguiente fui a visitarlo, lo encontre delicado, pero despierto, y muy asustado, tanto el como su madre me pidieron por favor que me quedara a cuidarlo en la noche, pense que su madre no podria hacerlo y acepte.

La vida en un hospital en la noche es muy diferente a la que existe en el dia, sin visitantes y con solo el personal al cuidado de los pacientes, hay horarios regulares de medicamentos, cambios de sueros y rondas de las enfermeras a los pacientes mas graves; o por lo menos eso pasaba cuando yo era enfermera, las cosas debieron de cambiar algo.

Llegue a la noche, y lo encontre un poquito mejor, pero no mucho, vi a mi viejo amigo, la enfermedad lo  habia consumido muy rapidamente, de ese enorme toro que habia sido mi vecino por tantos años, solo quedaba un cuerpo chupado y que se aferraba con sus pocas fuerzas a la vida. Platicamos un poco, pero la debilidad lo canso muy rapido se quedo dormido casi de inmediato.

La medianoche llego muy pronto, la enfermera paso, lo desperto para darle su medicina y se fue demasiado rapido, por una hora nos quedamos hablando de intrascendencias, el no estaba tranquilo, su mirada estaba asustada, su pulso agitado, algo no estaba bien, aprete el boton para llamar a la enfermera, ninguna respuesta, despues de esperar un rato, volvi a presionar el boton, nada, asi que me levante y fui a la estacion de enfermeras, cuando llegue no lo podia creer, la estacion estaba vacia, asi que fui a la otra estacion en el mismo piso, tambien estaba vacia, ni un solo medico o enfermera en todo el piso de enfermos graves, esto era escandaloso.

Subi al siguiente piso y tambien estaba vacio, simplemente el personal habia desaparecido, baje de nuevo con mi enfermito y lo revise bien, el pulso estaba acelerado, tenia un poco de ansiedad, pero ningun sintoma grave de su enfermedad, algo lo estaba alterando, asi que decidi tranquilizarlo, platicamos de los buenos tiempos, de los camiones que pasaban por la colonia alla en los sesentas y poco a poco se fue tranquilizando.

Sin embargo, la noche se iba llenando de ruidos, al principio parecian solo quejidos, ruidos normales en un hospital, pero se iban haciendo mas intensos, pronto se empezaron a oir gritos, uno de los pacientes en el cuarto grito muy fuerte, !enfermeras¡, aprete el boton para llamarlas y fui a verlo, era evidente que tenia mucho dolor, fui a llamarlas nuevamente, use el boton de la cama de junto y de la siguiente, los pacientes estaban muy inquietos, un señor me pidio un comodo, y  no venian, fui de inmediato a la estacion de enfermeras, seguia vacio, las lucecitas del control de camas, se encendian como arbol de navidad, muchos pacientes estaban mal, fui corriendo al otro control y nadie, ninguna de las enfermeras del piso estaban presentes.

Cuando pase de regreso en el control agarre el telefono y marque la extension que estaba marcada como el doctor residente, el telefono sono y sono, y nadie contesto, fui rapido con mi paciente, ya varios enfermos se habian despertado, el que sufria dolor ya gritaba desesperado, otros mas llamaban lastimosamente pidiendo ayuda, fui a verlos uno a uno, un operado tenia bloqueado el suero, otro tenia el brazo hinchado por una mala aplicacion, otros sangraba por sus vendajes, me encarge de los mas graves, el hombre desesperado tenia aun sus medicinas a un lado, la enfermera solo se las habia dejado junto, sin molestarse por administrarselas, los pacientes imposibnilitados de moverse pedian patos, fui a la estacion a buscarlos, no habia ninguno, fui a la otra, ahi habia muchos, pero todos estaban sucios, solos los habian amontonado por ahi, sin higiene y sin vaciarlos, no pude hacer nada por ellos, no habia baños abiertos ni forma de limpiarlos.

Regrese con mi enfermito, la sala estaba mas tranquila, solo los que tenian que hacer del baño seguian inquietos, asi paso la noche, mas tranquila, mi amigo me dijo que eso habia sucedido la noche anterior, que en cuanto daba la una de la madrugada, las enfermeras y medicos desaparecian, que vio morir al paciente al lado, pidiendo oxigeno a gritos y que nadie habia venido a ayudarlo, que las enfermeras y doctores habian llegado hasta las seis de la mañana siguiente, y que tranquilamente tiraban los sueros tapados a la basura, aunque estuviesen llenos.

Pase asi la noche, haciendo lo posible, sin medicinas ni material de curacion, la mañana llego muy lentamente, efectivamente, a las seis de las mañana, llegaron todas las enfermeras y los doctores, uno de ellos le gritaba "cochino asqueroso" al pobre señor que pedia un pato en la noche, hable con una de las enfermeras para decirle que uno de los pacientes necesitaba urgentemente una revision de su sutura porque sangraba profusamente, me lanzo una mirada furiosa, llamo a sus compañeras y casi a empujones me sacaron de la sala.

Mi amigo se recupero lo suficiente esa noche y pudo ser transladado a su hospital, en cuanto a mi, quede asqueada de la inmoral insensibilidad de las enfermeras y los medicos del hospital, son una vergüenza para todo aquel que ama su profesion, y decidi que no importa lo mal que este, prefiero morir en mi casa, rodeada de mi familia, que morir a manos de esos ineptos criminales, pero magnificos asesinos.

sábado, 2 de julio de 2011

Los Fantasmas de Hernan Cortes

Hernan Cortes era un mal hombre, cruel y sin principios, un asesino despiadado que se divertia con el sufrimiento de los demas, reia burlonamente cuando se les arrojaban esclavos encadenados a los perros de Pedro de Alvarado para que los destrozaran vivos, en su vida no habia un solo hito de humanidad o decencia, no es casualidad que a el esten relacionados muchos muertos... y sus fantasmas.

Doña Catalina Juárez Marcaida era la esposa legitima de Cortes, habia llegado a Mexico poco despues de la conquista, y se habia opuesto al amasiato de este con la Malinche, a la que expulso de la casa del conquistador, tomo posesion de la mansion que se construia en Coyoacan, y diario caminaba a la capilla de la Conchita a rezar, una noche, discutio con Cortes, interpelandolo por su conducta promiscua (cinco hijos nacidos fuera del matrimonio), este en un arranque de violencia, la asesino con sus propias manos, los criados solo escucharon los gritos desesperados en la noche, a la mañana siguiente se encontro su cadaver en el piso, aun con las huellas de Cortes, pero ahi no acabo su historia, durante muchos años se siguio viendo el fantasma de Doña Catalina caminando a la capilla al obscurecer.

Fantasmas en el hospital de Jesus, para limpiar parte de su alma, Cortes termino la construccion del hospital, que era una obra pia que su esposa habia comenzado, pero su caracter irascible lo hizo cometer mas crimenes, entre ellos, el de un monje, que se atrevio a amonestarlo por su conducta libertina, el cadaver fue encontrado en el edificio en construccion, y aun ahora se le ve, en los pasillos caminando como un bulto, con la vaga forma de un monje, despareciendo al final de los pasillos y siempre flotando sobre el piso.

El mismisimo fantasma de Cortes fue reportado durante muchos años caminando por el hospital, aunque de esto no he encontrado referencias completas. Lo que si se, es que sus restos estan en la iglesia del hospital, y lo unico misterioso sobre su tumba, es que en varias ocasiones ha amanecido regada con orines.

Autor:  Sergio Antonio Tellez Morales