lunes, 28 de febrero de 2011

La Patrulla Fantasma




Esa noche un amigo mio, representante farmaceutico, me habia contado que tenia graves problemas con su esposa y queria platicar, yo ya habia acabado mi consulta y no tenia nada que hacer durante un par de dias, asi que decidi acompañarlo a su proximo destino en Sonora y platicar todo el camino, aunque va en contra de mi politica circular en las carreteras mexicanas en un fragil auto, pero por un amigo hay que hacer concesiones, asi que nos fuimos a la carretera, esas largas y rectas carreteras del norte, me fue platicando de su situacion, de que habia notado a su esposa lejana y poco cariñosa, el se pasaba semanas enteras en carretera y desatendia su casa y sus hijos, el mayor ya estaba en la universidad y la menor en secundaria, sentia que su matrimonio se hundia, que tal vez su esposa tendria una aventura, pero por su edad era muy dificil que pudiese obtener otro trabajo, al ser consultor de Recursos Humanos lo comprendi perfectamente, y estaba en lo cierto, era casi imposible que pudiese entrar a otro trabajo a su edad, y con el salario que recibia, sin mas estudios que los que le dio la vida y con una familia para mantener, pero no dije nada, lo que el necesitaba era que lo escucharan, eso era todo.

A eso de las dos de la madrugada, no detuvimos en un restaurante de carretera, por un cafe y algun aperitivo, estaba lleno de traileros, la gente de carretera tiene sus costumbres particulares, nos vieron, pero identificaron que tambien somos gente que vivia de sus maletas y en el camino, nos aceptaron, eramos de otra raza, pero de la misma especie, nos sentamos cerca de la puerta y pedimos un cafe, no se que tiene el cafe de carretera, pero es el mas delicioso de todos, estabamos platicando de trivialidades, cuando se escucho el repentino frenado de un trailer afuera del restaurant.

Que alguien llegue con tanta prisa, nunca es bueno, significa que algo paso en la carretera, vienen con noticias de accidentes, en busca de ayuda o con algun herido, todos los que estabamos en el interior quedamos a la expectativa, el conductor bajo rapidamente, y entro, su semblante notoriamente asustado, entro casi corriendo y se sento en la barra, todos nos acercamos y le preguntamos que le paso.

Apenas hubo recuperado el aliento, empezo a decir, primero muy bajo, inaudible, despues con mas voz: la vi, la vi, la vi, fue necesaria una taza de cafe con piquete y unos minutos mas para que pudiera tranquilizarse y decirnos que paso.

Iba circulando por la carretera, y sintio como una patrulla le echo las luces, vio por el retrovisor la torreta bicolor de la policia y se estaciono, sabia que llevaba rota una luz trasera y de seguro lo multarian, agarro sus papeles y resignado se bajo, camino hacia atras de su camion, al llegar, nada, no habia ninguna patrulla ahi, camino hacia el otro lado del camion y nada, fue en ese momento que recordo que en esa zona de la carretera se aparecia una patrulla fantasma, corrio de regreso a la cabina y arranco, no dejo de pisar el acelerador hasta que llego al primer lugar habitado.

No era el primero que la habia visto, ni seria el ultimo, no habria poder humano que lo convenciera de seguir en la carretera esa noche, muchos decidieron no seguir en la carretera, pero otros teniamos que seguir, nos esperaban a cierta hora, y en uno de esos actos espontaneos de humanidad entre extraños, los que teniamos que irnos, nos fuimos en un convoy, que no se disperso sino hasta que clareo el dia siguiente.

Deje a mi amigo en la ciudad y tome el primer vuelo de regreso a Mexico, venia pensando en cuantas veces he oido esa historia, algunas veces con unos datos extras, en una version se decia que eran policias de caminos, que habian muerto tan repentinamente que no se habian dado cuenta de que habian fallecido, y seguian realizando su trabajo sin percatarse de que ya no pertenecian a este mundo, otros decian que si no te detenias, algo le pasaba a tu camion, se le ponchaba una llanta o se ahogaba el motor; no se si siga sucediendo; en cuanto a mi amigo, sus problemas matrimoniales se resolvieron un mes despues, se mato en un accidente de carretera cerca de Guadalajara.

lunes, 31 de enero de 2011

CUANDO SE SUBE EL BULTO



Esa noche habia llegado cansada, habia sido un dia muy pesado y solo deseaba entrar a mi cama, mi madre tenia preparada una opipara cena, de caldo de res y arroz con leche de postre, solo la probe y me fui directo mi dulce cama.


Me dormi de inmediato, pero en la madrugada, senti algo en mi cama, algo pesado se sento en la orilla, senti el movimiento y el peso, quede paralizada de terror, no podia moverme, mis ojos se rehusaban a abrirse, mis musculos no respondian, solo mi mente estaba activa, rece, con toda mi alma, despues de un tiempo demasiado largo, finalmente eso se levanto, solo entonces pude abrir los ojos, busque rapidamente no habia nada en mi habitacion, me levante y encendi la luz, todo estaba silencioso, pero se sentia un extraño frio. ¿Una pesadilla?, no se, volvi a mi cama y el resto de la noche paso sin novedad.


A la noche siguiente, algo sucedio, me quede dormida como siempre, a las diez de la noche, nuevamente era de madrugada, cuando senti nuevamente como alguien se sentaba en la cama, otra vez quede inmovil, pero esta vez, el bulto se movio, senti como iba desplazandose en la cama, hacia mi, intente desesperadamente moverme, gritar, no podia hacerlo.


Sentia algo pesado, que no me dejaba respirar, mis ojos no rsspondian, eso me estaba asfixiando, empece a rezar con desesperacion, no se movia, fue cuando senti algo que se sentia como una barba de hombre, sin rasurar, entonces pase del terror al enojo, empece a insultarlo, con groserias muy pesadas, solo entonces desaparecio, grite con todas mis ganas, mi madre y mi hermano aparecieron de golpe en mi puerta.


A la noche siguiente, el bulto volvio a mi cama, otra vez quede paralizada, pero esta vez mi madre estaba pendiente, estaba sentada junto a la cama, y empezo a rezar, casi a gritos, pero eso, no me solto, me levanto en sus brazos, mi madre asustada, intentaba luchar contra algo invisible, mi hermano llego con agua bendita, que rego en el aire, mientras, yo le recitaba todo lo que habia aprendido en mi infancia en Alvarado, algo de todo ello dio resultado, cai en la cama y eso desaparecio.


Al dia siguiente fuimos a ver al sacerdote, que despues de escucharnos atentamente, dijo que yo habia pasado cerca de algun lugar donde acababa de morir una persona y su espiritu me habia seguido, nos llevo a Catedral, ahi me hicieron una misa en el altar del perdon, donde pedian por el alma en pena, un sacerdote rezo muy devotamente junto a mi cabeza, y pidio a Dios nuestro Señor y a la Virgen de Guadalupe, me liberaran de esa mala compañia, y lo lograron, jamas volvio a pasar nada asi en mi casa, esa alma encontro paz.


Esta historia la he escuchado muchas veces, de diferentes fuentes, con pequeñas variaciones, es de las mas comunes en nuestra sociedad, hay diferentes explicaciones, la mas seria se refiere a fallos musculares, equivalentes a los calambres, pero que suceden en todo el cuerpo, debido a la deshidratacion; otra exlicacion, esta vez supernatural, habla de que si pasamos por donde ha muerto alguien, su alma nos sigue, en casos extremos suele no solo aterrorizar en la noche, sino incluso intenta llevarse nuestro cuerpo. Las soluciones son muy populares, rezar, si no da resultado, insultar; en caso de que la situacion prosiga, pedir una misa en el altar del perdon. O bien tomar agua suficiente en el dia.

Autor:  Sergio Antonio Tellez Morales

viernes, 31 de diciembre de 2010

Antigua Escuela de Medicina

Anécdota de estudiantes
Ha tiempo fui a ver una exposición en la Antigua Escuela de Medicina; es un local en donde se escribieron cientos de historias y leyendas, basta pararse en la entrada para sentir los lamentos y alegrías de unos y otros seres.
Sinceramente al entrar a la antigua Escuela sentí como se comunican cientos de seres que aún vagan por ese lugar, unos, los mas, padecen como ellos lo dicen con justicia pues han de pagar los quebrantos que en vida hicieron, otros piden venganza, los mas dicen ser inocentes y muchos más comentan ignorar la causa de su penar.
Uno de ellos es el que acude a mi mente cuando fui al citado lugar y a la entrada a mano derecha yace de muestra un cadáver perfectamente señaladas sus partes, fue ahí en donde el jóven Cristóbal de Barona llegó a mi mente.
Al dicho local, se le conocía como Establecimiento de Ciencias Médicas. Sus salones eran amplios y eran anexos a los salones del Hospital. El que era destinado a anfiteatro anatómico estaba en un rincón entonces descuidado. Ahí yacían en cuatro o cinco mesas el mismo número de cadáveres, para que los estudiantes hicieran sus prácticas de disección.
El joven Cristóbal de Barona era un muchacho común y corriente, pero sus compañeros quisieron jugarle una broma. Después de haber terminado sus lecciones, al estar todos juntos en la puerta del Hospital y al pasar una de tantas jóvenes doncellas que a rezar el Rosario acudían, su espiritu alegre y despreocupado estaba siempre pronto a dirigir una flor o piropo a la dama.
Esa vez dijo: “Anoche estuve soñando, que dos negros me mataban, eran tus ojos, doncella, que enojados me miraban.
Después continuaron con el estudio de Cuestiones Anatómicas, al apagar las velas con que se alumbraban bajaron al jardín del Hospital. Habiendo planeado sus compañeros la maldad, uno de ellos tocó el tema de los espiritus, de las almas en pena, Barona mordió el anzuelo, manifestó no creer en apariciones. Nunca – dijo- he visto algo mas que materia, el alma liberada sube como fluido a regiones mejores de donde no regresa.
Fue entonces que el malandrín que propuso la broma, dijo: ¡Oye Cristóbal, ya que eres tan valiente! ¿a que no te sometes a una prueba?.
Dime cual contestó.
Pues bien; ahora que den las doce de la noche y los sonidos de la Catedral lleguen a tus oidos, tu solo entrarás al anfiteatro y a cada sonora campanada, con éste martillo clavarás estos doce clavos en derredor de uno de estos cadáveres que están en las mesas del anfiteatro. Entrarás pocos minutos antes y pasado el último sonido, vendrás a buscarnos para que festejemos tu valor y entereza.
Asi se hará, dijo Barona, preparen guitarras y mandolinas para llevar gallo a mi bella Guiomar, mi novia.
Al tiempo fijado, la noche era mas obscura de lo normal. Cristobal esperaba cubierto con su amplia capa, junto a los restos mortales de un viejo tendido en una de las mesas.
No dejó de sentirse nervioso, pero con el martillo en la mano derecha y los doce clavos en la izquierda, solo esperaba las doce campanadas, para hacer rápidamente su encomienda.
Por fin.... a lo lejos suena la primer campanada del reloj de Catedral. Cristóbal clava el primer clavo con un fuerte martillazo, a la segunda campanada, el segundo y así sucesivamente. Al termino del doceavo clavo sonriente quiere alejarse del lúgubre lugar, pero.......... ¡no puede!, el jóven intenta de nuevo ...pero no puede alejarse, algo lo detiene, .......... para hacer mas tenebrosa la escena, los dientes del cadáver parecen brillar mas, no sabemos como un rayo de luna fue a dar a la cara del cadáver, para hacer mas tétrico el momento. Una congoja enorme hace presa al jóven de su espiritu y desmayado al fin cae a un lado de la mesa.
Hubo de pasar 30 minutos, para que sus compañeros con algo de risa todavía y otros ya algo preocupados, se mostraran dispuestos a entrar por el osado jóven. al hacerlo, encontraron a Barona perdida la razón, profiriendo incoherentes palabras y abrazado al cadáver.
La nerviosidad de Cristóbal hizo que no se fijara en que al golpear los clavos, su capa se hundió con ellos en la madera, quedando cogida su capa amplia. Por lo que, cuando quiso salir del recinto, le fue imposible tal maniobra

Asi fue y como tal la escribo
Requiem aeternam dona eis, Domine
Et luz perpetua luceat eis.
Requiescant in pace. Amen.

El presente escrito fue hecho por el Ing. Federico Juárez Andonaegui, agradezco personalmente la participacion de tan habil escritor.

miércoles, 13 de octubre de 2010

La ultima Bruja de Texcoco


Un evento increible, sucedio en Texcoco en 1948, los habitantes, asustados, comentaron por muchos años el suceso, a mi generacion se le heredo como la narracion de un suceso extraordinario, inconcebible.

El marido salia todos los dias a trabajar, se iba muy temprano, despues de despedirse con carinño de su esposa y sus hijos, no regresaba hasta que el dia hubiese avanzado, con hambre y cansado, sobre su mesa, moronga, como era usual, tal vez demasiado, esa era la especialidad culinaria de su esposa, y casi todos los dias era el plato principal.

Habian pasado años ya de que se hubiesen casado y tenian varios pequeños hijos, su vida parecia ordinaria, sin embargo habia pequeños detalles sutilmente diferentes...

Un dia amargo, un amigo suyo le habia hecho una grave confidencia, las personas decian que su esposa era bruja, la veian salir de noche a depredar a niños y animales, regresando en la madrugada a su casa, a la cama con su marido. No lo podia creer, no queria creerlo, cada vez mas personas lo señalaban con temor.

Una noche se quedo de acuerdo con su amigo y algunos pobladores, para comprobar si era real su sospecha, simulo quedarse dormido, y espero, poco antes de la medianoche sintio como su esposa se levantaba, escucho las suaves pisadas perderse en la cocina, unos cuantos ruidos y luego la puerta de la calle.

Su amigo toco suavemente a la ventana, estaba livido, entro a la casa, habia visto a la esposa convertirse en una bola de fuego y remontar los cielos; ambos fueron a la cocina, para ver que habia estado haciendo, encontraron el horno encendido, con un fuego tibio, al somarse a ver que habia adentro tuvieron que retroceder aterrorizados, cerca del fuego, dos piernas humanas, colocadas de tal forma que no las tocaran las llamas, pero que se mantuvieran calientes, ambos decidieron meterlas bien al fogon y quemarlas.

El regreso a la cama, su amigo a reunirse en las afueras con los pobladores, preparados para arremeter contra la bruja, en un rato llego una bola de fuego, que se transformo en la mujer, se escucho el sondido al entrar a la casa, y despues llanto, el doloroso llanto de una mujer, el marido se levanto y fue a la cocina, encontro a su mujer sentada en el piso llorando, pero al quererla ayudar a levantarse, se percato de que no tenia piernas, la dejo ahi y salio a solicitar la ayuda de los hombres ocultos fuera de la casa.

Todos entraron a la carrera, vieron el espectaculo, la agarraron y se la llevaron a la presidencia de Texcoco, donde las autoridades la encerraron en una celda, durante varias semanas se volvio un espectaculo publico, ir a ver a la Bruja, los testigos decian que donde habian estado las piernas, se veian los muñones perfectamente cerrados, como si nunca hubiesen existido las piernas. Nadie sabia bien que hacer con ella, ni el cura, que la conocia bien; finalmente decidieron que no podian mantenerla detenida, decidieron quemarla.

Los actos de fe habian desaparecido desde hacia tiempo, no se realizo ningun rito, simplemente se le quemo viva, sin que ninguna narracion se ponga de acuerdo, segun unos se quemo enfrente de la catedral, segun otros se quemo en la plaza mayor, en lo unico en que coinciden, es en que era bruja y su muerte fue el final de las calamidades que afectaban a los niños de Texcoco y los pueblos a su alrededor.

Esta historia la he escuchado de varias fuentes en Texcoco, una ciudad cercana al DF y que por muchos años fue el centro ganadero de la region, con pequeñas diferencias, no he tenido tiempo de buscar referencias historicas reales; son comunes en este tipo de historias las ideas de que las brujas comen sangre y que pueden quitarse y ponerse las piernas a voluntad, ademas de que viajan por el aire en forma de bolas de fuego.

Autor:  Sergio Antonio Tellez Morales